Quise saber si un agente de voz podía vivir dentro de una web, así que la construí
EL NEGOCIO
Konverxa no es un cliente: es un proyecto mío. Quería ofrecer agentes de voz a pymes y negocios locales, y antes de venderlo necesitaba comprobar una cosa concreta: si se puede meter una conversación de voz real dentro de una página web corriente, sin centralita, sin número de teléfono y sin que el visitante instale nada. Monté la marca, la landing y el agente para averiguarlo.
EL PROBLEMA
- Un agente de voz no se vende con capturas de pantalla. Hasta que no lo oyes, no entiendes qué compras.
- La alternativa habitual es pedirle al interesado que rellene un formulario y espere a que le llamen. Se pierde por el camino.
- Yo mismo no sabía si la experiencia aguantaba en un navegador: latencia, permisos de micrófono, cortes, gente que pulsa el botón dos veces.
- Los visitantes potenciales estaban en España y fuera, así que tenía que funcionar en español y en inglés con la misma voz.
QUÉ CONSTRUÍ
Una demo que se contesta a sí misma
El visitante pulsa un botón, dice su nombre y su tipo de negocio, y en segundos está hablando por voz con la recepcionista. No es un vídeo grabado ni un chat de texto: es el mismo agente que atendería las llamadas de verdad.
El agente sabe con quién habla
Antes de descolgar recibe el nombre y el sector del visitante, así que la conversación arranca hablando de peluquerías o de talleres, no de generalidades.
Español o inglés, misma voz
El agente cambia de idioma según quien llame y suena igual en los dos. La marca no se rompe al cruzar la frontera.
Un vídeo promocional hecho con IA
La página abre con un vídeo de presentación del servicio generado íntegramente con IA. Sin rodaje, sin actores y sin productora.
La conversación deja un contacto
Al terminar, el visitante puede dejar su correo. La demo pasa de curiosidad a contacto con contexto: ya sabes a qué se dedica y qué preguntó.
Puerta cerrada por dentro
El acceso al agente se autoriza desde el servidor en cada llamada, con permisos temporales. Las credenciales nunca llegan al navegador, así que nadie puede llevarse el agente y gastarlo por su cuenta.
EL RESULTADO
- La prueba salió: se puede hablar por voz con un agente dentro de una web normal, sin registro, sin instalar nada y sin esperar a que te devuelvan la llamada.
- El montaje aguanta a gente real: doble clic en el botón, cambios de idioma a mitad de embudo y micrófonos que tardan en dar permiso.
- El vídeo de presentación se produjo en una tarde y sin cámara, así que la web entera se puede rehacer para otra marca en muy poco tiempo.
- Queda como base reutilizable: cambiando el guion del agente, la misma pieza sirve para el negocio de cualquier cliente.
QUÉ NECESITÉ DE PARTE DEL CLIENTE
- Aquí no hubo cliente: lo construí por mi cuenta, de principio a fin, para tener algo que enseñar antes de proponérselo a nadie.
- Para montarlo en un negocio real solo hace falta una conversación: qué debe decir el agente, a quién atiende y qué no puede prometer.
- El guion se ajusta desde un panel, sin tocar la web ni volver a publicarla.
- No hace falta equipo técnico, ni centralita, ni número de teléfono, ni parar nada mientras se instala.
